MEDITACIONES – Vengo a confirmaros la verdad

Meditación sobre el fragmento del mensaje de 25/02/16 “… Vengo a confirmaros la verdad …”

Autor: Antonio Martín de las Mulas

Mensaje del 2 de marzo de 2016
“Queridos hijos, mi venida en medio de vosotros es un regalo del Padre Celestial para vosotros. Por Su amor, vengo a ayudaros a encontrar el camino hacia la verdad, a encontrar el camino hacia mi Hijo. Vengo a confirmaros la verdad.Quiero recordaros las palabras de mi Hijo. Él ha pronunciado palabras de salvación para todo el mundo, palabras de amor para todos, amor que demostró con Su sacrificio. Pero también, hoy muchos de mis hijos no lo conocen, no desean conocerlo, son indiferentes. A causa de vuestra indiferencia mi Corazón sufre dolorosamente. Mi Hijo ha estado siempre en el Padre. Al nacer en la Tierra, traía lo divino, y de mí adquirió lo humano. Con Él llegó a nosotros la Palabra. Con Él llegó la luz del mundo, que penetra en los corazones, los ilumina y los llena de amor y de consuelo. Hijos míos, todos los que aman a mi Hijo lo pueden ver, porque Su rostro se ve en las almas que están llenas de amor hacia Él. Por lo tanto, hijos míos, apóstoles míos, escuchadme: dejad la vanidad y el egoísmo, no viváis solo para lo terrenal, lo material. Amad a mi Hijo y haced que los demás vean Su rostro por medio de vuestro amor por Él. Yo os ayudaré a conocerlo siempre más y os hablaré de Él. ¡Os doy las gracias!”

Meditemos…

1.) Nuestra Madre nos confirma que la religión en donde la verdad se expresa con mayor plenitud es la Católica. Las apariciones se producen dentro del marco doctrinal del magisterio. Y no sólo eso sino que además la experiencia de Medjugorje reclama de la Iglesia católica, -y solo de ella-, su discernimiento y confirmación definitiva.

2.) Puesto que todos los mensajes que se han dado confirman la doctrina que la Iglesia ha sentado a lo largo de los siglos: su liturgia, sus sacramentos, sus tradiciones y, en definitiva, el depósito de la fe; puesto que se ha dado así, María confirma el magisterio de la Iglesia Católica como un magisterio verdadero.

3.) El magisterio de la Iglesia ha sido sentado por la acción del Espíritu Santo a través de los tiempos. La actuación de la Iglesia se desenvuelve dentro del paraguas de la profecía que nos dejó Jesús en el evangelio cuando dijo: “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las fuerzas del infierno no la derrotarán”. En efecto, si las fuerzas del infierno no la derrotarán entonces el camino que marca la Iglesia con su magisterio es un camino seguro, un camino de luz, fuera del cual se extienden los bastos parajes de la confusión, la tiniebla y la muerte.

4.) Al confirmar la verdad de la Iglesia, María nos muestra que el magisterio y la tradición de la Iglesia es un criterio de discernimiento. El criterio de discernimiento según el cual todo aquello que no se ajuste al magisterio que sienta la Iglesia Católica no viene de Dios. El magisterio es por tanto el foco de luz que nos sirve para dilucidar la misma experiencia de Medjugorje. Si Medjugorje guarda el magisterio, Medjugorje viene de Dios, de lo contrario no.

5.) La experiencia de Medjugorje no añade nada nuevo a la revelación pública en que consiste las Sagradas Escrituras. Más que añadir, la experiencia de Medjugorje es una experiencia de revelación privada que recuerda, explica, exhorta, llama a la escucha, y advierte de los peligros de abandonar a Dios.

 

 

Ir a Página Inicial de Meditaciones.