MEDITACIONES – traicionada y herida

Meditación sobre el fragmento del mensaje del 2 de junio de 2016 “… traicionada y herida …”

Autor: Antonio Martín de las Mulas

 

Mensaje del 2 de junio de 2016
“Queridos hijos, como Madre de la Iglesia, como vuestra Madre, sonrío mientras os veo venir a mí, cómo os reunís en torno a mí y cómo me buscáis. Mis venidas entre vosotros son prueba de cuánto el Cielo os ama. Ellas os muestran el camino hacia la vida eterna, hacia la salvación. Apóstoles míos, vosotros que os esforzáis en tener un corazón puro y a mi Hijo en él, estáis en el buen camino. Vosotros que buscáis a mi Hijo, buscáis el buen camino. Él dejó muchos signos de Su amor. Él dejó esperanza. Es fácil encontrarlo si estáis dispuestos al sacrificio y la penitencia, si tenéis paciencia, misericordia y amor por vuestro prójimo. Muchos de mis hijos no ven y no escuchan porque no quieren. No aceptan mis palabras ni mis obras, pero mi Hijo, a través de mí, os invita a todos. Su Espíritu ilumina a todos mis hijos en la luz del Padre Celestial, en la comunión del Cielo y la tierra, en el amor recíproco. Porque el amor llama al amor y hace que las obras sean más importantes que las palabras. Por tanto, apóstoles míos, orad por vuestra Iglesia, amadla y haced obras de amor. Por cuanto haya sido traicionada y herida, ella está aquí, porque proviene del Padre Celestial. ¡Orad por vuestros pastores!, para que podáis ver en ellos la grandeza del amor de mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”.

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1. A pesar de las heridas y las traiciones que sufra la iglesia en nuestros días, la iglesia jamás será destruida. En Mt 16:18 Jesús profetiza que el poder del infierno no la derrotará. Bajo esta profecía el camino que marca la Iglesia en su peregrinación por el mundo es un camino seguro, un camino de luz iluminado por el Espíritu Santo.

2. La traición a la iglesia es una traición para la que el Señor ya nos preparó. Judas, siendo elegido para ser apóstol, traicionó a Jesús formando parte del colegio apostólico. El colegio apostólico se constituye así en una imagen de la iglesia futura, de nuestras comunidades, de nuestras familias y de nosotros mismos. Una imagen que arrastrará siempre el peregrinar de la Iglesia por el mundo.

3. El Señor escoge a Judas como apóstol, a quien en Jn 6:70 reconoce como: “un diablo”. Si el diablo se introduce en el interior del colegio apostólico para destruir la misión de Jesús, esto sin duda nos indica la forma y manera en que el demonio va a atacar a la Iglesia en el futuro. En Jn 13:27 el evangelista describe como detrás del pan, Satanás entró en Judas. Esta herida interior es la herida del pecado que nos acecha a todos.

4. María es el modelo de la Iglesia. (Catecismo, 967). En ella contemplamos lo que es la Iglesia en cuanto a su origen, su misión y su destino. (Catecismo, 972). En Gen 3:15 ya se anuncia que María, su descendencia, la Iglesia aplastará la cabeza del demonio, cuando éste la hiera en el talón.

5. Hay que aclarar en este punto que, como enseña el catecismo, la iglesia entrará en la gloria siguiendo al Señor en su muerte y su Resurrección. El Reino por tanto no se realizará mediante un triunfo histórico. El triunfo de Dios tomará la forma de Juicio final. (Catecismo, 677)

 

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